Federico García Lorca
Gacela del mercado matutino pertenece a Diván del Tamarit, un libro escrito en la década de 1930 y editado póstumamente por la Universidad de la República en Montevideo en 1940.
El poema presenta la contemplación de una figura amada que aparece en un espacio cotidiano, el mercado de Granada, pero que para el poeta adquiere una dimensión casi misteriosa. El yo poético desea verla pasar, conocer su nombre y acercarse a ella, aunque esa presencia provoca simultáneamente fascinación y dolor. La persona amada aparece como alguien herido, lejano e inalcanzable, cuya belleza despierta en quien la contempla una mezcla de deseo, admiración y sufrimiento.
Aunque el poema no expresa de manera explícita una identidad sexual concreta, queda patente que la intensidad del deseo, la distancia entre el amante y la persona amada, y la mezcla de plenitud y sufrimiento pueden relacionarse con la vivencia de un amor difícil de expresar públicamente.
Este poema muestra uno de los grandes temas lorquianos: el amor como fuerza contradictoria, capaz de iluminar y herir al mismo tiempo. La Gacela del mercado matutino revela la sensibilidad de Lorca para expresar la fragilidad del deseo humano y la belleza dolorosa de aquello que nunca puede poseerse completamente.
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Comentarios destacados a este poema en YouTube:
- Triste pero emotivo poema q, con tu voz y la música e imágenes q acompañan a Lorca, hace q el fin de vacaciones nos sea un poco más llevadero.
- Breve, pero sentido y apasionado poema de Lorca, que me habéis dado conocer de la manera más bonita posible, acompasando voz, imagen y música a lo que el poeta quería plasmar en cada verso. Gracias otra vez!
- Bravo!!!! Felicitats.
- Otro poema que yo no recordaba. Y es muy hermoso! Gracias por traerlo hoy aquí tan bien vestido.
- Precioso!!! No podéis imaginar cuanto agradezco vuestro esfuerzo.
- …
Por el arco de Elvira
quiero verte pasar,
para saber tu nombre
y ponerme a llorar.
¿Qué luna gris de las nueve
te desangró la mejilla?
¿Quién recoge tu semilla
de llamarada en la nieve?
¿Qué alfiler de cactus breve
asesina tu cristal?…
Por el arco de Elvira
voy a verte pasar,
para beber tus ojos
y ponerme a llorar.
¡Qué voz para mi castigo
levantas por el mercado!
¡Qué clavel enajenado
en los montones de trigo!
¡Qué lejos estoy contigo,
qué cerca cuando te vas!
Por el arco de Elvira
voy a verte pasar,
para sentir tus muslos
y ponerme a llorar.