Federico García Lorca
(A Salvador Quintero)
El poema «Baladilla de los tres ríos» es el primero de su obra Poema del cante jondo, publicado en 1931, coincidiendo con el interés de Lorca y Manuel de Falla por dignificar el cante jondo y recuperar sus raíces populares. El libro nace en el contexto del Concurso de Cante Jondo de Granada (1922), celebrado en una España que comenzaba a preocuparse por la conservación de su patrimonio cultural frente a la modernización.
Este poema funciona como un prólogo geográfico y simbólico del libro. Lorca contrapone el Guadalquivir, que llega al mar atravesando Sevilla, con los ríos Dauro y Genil, que permanecen encerrados en Granada. Esta oposición representa dos maneras de entender Andalucía: una abierta, luminosa y fértil, y otra más íntima, trágica y marcada por la nostalgia. El agua se convierte en un símbolo del destino humano: mientras un río puede alcanzar su meta, los otros parecen condenados a una frustración permanente.
El estribillo, «¡Ay, amor, que se fue y no vino!», resume el sentimiento central del poema: la pérdida irreparable. Ese amor no debe entenderse únicamente como un amor romántico; también simboliza la felicidad, la juventud o incluso una Andalucía idealizada que parece escaparse. Lorca utiliza imágenes muy visuales —«barbas granates», «uno llanto y otro sangre», «fuego fatuo de gritos»— para transformar el paisaje en un reflejo de las emociones humanas. La naturaleza deja de ser un simple escenario y adquiere vida propia.
El poeta busca expresar la esencia más profunda de Andalucía mediante una poesía depurada, donde cada imagen concentra una enorme carga simbólica, consiguiendo que el lector sienta la intensidad emocional del cante jondo.
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Comentarios destacados a este poema en YouTube:
- Un placer como siempre. Escuchar a Lorca con tu sensibilidad, unido a esas evocadoras imágenes y música. . De nuevo habéis conseguido emocionarnos Muchas gracias.
- Un placer, como siempre, rememorar a Lorca en tu voz y disfrutar de esas imágenes y esa guitarra tan hermosas. Gracias a los dos.
- He tenido que escucharlo varias veces, precisamente por todo lo que se esconde en la sencillez de los versos. Gracias a los dos por sumar tanta belleza. Gracias.
- Uno de los poemas más conocidos de García Lorca. Es una maravilla escucharlo en tu voz tan sensible y bien acompañada por las imágenes y la música. Enhorabuena al equipo!
- Palabras preciosas y sencillas del maestro Lorca…que es una gozada oír como campanillean en tu voz con ese precioso punteo de guitarra y esas imágenes tan bien elegidas. Gracias, otra vez lo habéis logrado! Felicidades, hoy triples!
- Maravilloso, Inma, no se puede decir más con tanta sencillez tan bien dicha. Es un placer oírte, mil gracias!!!
- Federico debe estar feliz de que usted recite sus versos con tal sentimiento.
- No puede haber nada más bonito por sencillo.
- Precioso poema, voz sugerente y ambientación excelente.
- Ostras, ostras, ostras …..
- Se me pasó decirte que no se puede poner la voz a Federico a no ser que sea Macu Impresionante!!!!!
- …
El río Guadalquivir
va entre naranjos y olivos.
Los dos ríos de Granada
bajan de la nieve al trigo.
¡Ay, amor,
que se fue y no vino!
El río Guadalquivir
tiene las barbas granates.
Los dos ríos de Granada
uno llanto y otro sangre.
¡Ay, amor,
que se fue por el aire!
Para los barcos de vela,
Sevilla tiene un camino;
por el agua de Granada
sólo reman los suspiros.
¡Ay, amor,
que se fue y no vino!
Guadalquivir, alta torre
y viento en los naranjales.
Dauro y Genil, torrecillas
muertas sobre los estanques.
¡Ay, amor,
que se fue por el aire!
¡Quién dirá que el agua lleva
un fuego fatuo de gritos!
¡Ay, amor,
que se fue y no vino!
Lleva azahar, lleva olivas,
Andalucía, a tus mares.
¡Ay, amor,
que se fue por el aire!