El verde alhelí

Rafael Alberti

Incluido en El alba del alhelí, publicado en 1927, «El verde alhelí» pertenece a la primera etapa poética de Rafael Alberti. El libro, concebido inicialmente con el título Cales negras, profundiza en la inspiración popular de sus dos poemarios anteriores (Marinero en tierra (1925) y La amante (1926)), aunque incorpora una experiencia más directamente vivida y un mayor contacto con la realidad andaluza. La sección «El verde alhelí», a la que pertenece este poema, reúne las «Playeras», composiciones centradas en el mar como espacio de libertad, deseo y plenitud.

La escena sitúa al lector ante la contemplación de un joven marinero que duerme en la playa, al amparo de una embarcación varada en la arena, despojada de sus remos. A partir de esa inmovilidad contemplativa, el poema se fractura en un estallido de deseo: el durmiente despierta o proyecta su anhelo de fundirse dinámicamente con el oleaje, liberándose de sus ataduras terrenales.

El mar no es aquí un mero paisaje, sino una fuerza vital que el poeta ansía «cabalgar» desnudándose de convenciones, un espacio de comunión casi mística donde el viento y el agua devuelven la plenitud e identidad perdidas.

Este poema resume algunos de los rasgos más representativos del primer Alberti: la nostalgia del mar, la celebración de la juventud, el deseo de libertad y la profunda unión entre el ser humano y el paisaje marino, temas que marcarán buena parte de su trayectoria poética.

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Comentarios destacados a este poema en YouTube:

  • A través de tu voz me llega, amplificada, la pasión de Alberti, la de tu voz, la pasión profunda, como del alma, de cada humano frente a la grandeza del mar, la larga playa, la mínima sombra y, a la vez, el sueño todopoderoso que envuelve la mar, la playa, la barca…. ¡Como os agradezco el esfuerzo de publicarlo!!
  • Sublime el poema con el q nos habéis enseñado hoy a disfrutar: de tu voz, de las imágenes y del gran Alberti. El orden de los protagonistas no altera el valor del producto
  • Qué preciosidad!!! Haces que tu voz salte y gire alegre y llena de matices entre esas olas alborotadas y que cuando llegan mansas a la playa nos regalan la misma frescura que vosotros con vuestro trabajo. Gracias!!! Eres como el buen vino, con los años mejoras y te enriqueces de nuevos matices
  • La poesía de Alberti es tan ligera como el aire o como esas palomas que él solía dibujar. Y esta muestra que nos regalas me parece una maravilla. Cada vez tu voz me gusta más. Gracias, Inma!

 

A la sombra de una barca,
fuera de la mar, dormido.

Descalzo y el torso al aire.
Los hombros, contra la arena.
Y contra la arena, el sueño,
a la sombra de una barca
fuera de la mar, sin remos.

¡Quién cabalgara el caballo
de espuma azul de la mar!

De un salto
¡quién cabalgara la mar!

¡Viento, arráncame la ropa!
¡Tírala, viento, a la mar!

De un salto,
quiero cabalgar la mar.

¡Amárrame a los cabellos,
crin de los vientos del mar!

De un salto,
quiero ganarme la mar.

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